Alfredo Sánchez Luna se vió presionado para buscar un nombre artístico, ya que el suyo no le parecía "comercial" a un productor. Basado en su gran admiración por Carlos Gardel y para salir del apuro decidió fusionar su apellido con el del famoso tanguero. Así surge el nombre de
Alfredo Sadel.
Después de recorrer todos los programas de aficionados de la radio de entonces, es con el pasodoble dedicado al torero ́Diamante Negroîque Sadel se convierte en todo un fenómeno de ventas: vendió 20 mil copias en un mercado donde tales cifras superaban cualquier expectativa.
En 1952 debuta en el teatro Jefferson de Nueva York, y a partir de ese momento comienza su popularidad en los Estados Unidos. Actúa en el ́Ed Sullivan Showî, el ́Colgate Comedy Hourî y en ́Chance of a lifetimeî, todos programas topes de la TV americana y que se veían de costa a costa en EEUU.
Alfredo Sadel es considerado por la prensa de ese país, ́El artista latino más popular de la TV norteamericanaî.
En 1955 debuta en La Habana y la isla entera se rinde a sus pies. La TV cubana le ofreció conducir su propio programa, el cual años más tarde se adueña totalmente de la sintonía.
Paralelamente a su condición de cantante incursiona exitósamente en el cine. En México hizo ́Tú y la mentiraî, ́El Ratónî, ́El buena suerteî, ́Martín Santos, el llaneroî, ́Un venezolano en Méxicoî y ́Tres balas perdidasî. Para ese momento, Alfredo se había convertido ya en un ídolo en toda América Latina.
En 1958 se convierte en el primer artista venezolano en Hollywood al ser contratado por la Metro Goldwin Mayer.
En el mejor momento de su carrera, como cantante y actor popular, decide dedicarse a la ópera. Debuta en Caracas como cantante lírico en 1962.
En Europa se presentó en los teatros más prestigiosos. Viajó a Yugolasvia, Hungría, Suiza, Francia, España, Italia, Alemania y recorrió casi toda la Unión Soviética .
En Lima,
Alfredo Sadel y Doña Pepita Embil protagonizaron lo que los peruanos calificaron como las temporadas de zarzuelas más exitosas que se hayan realizado en ese país.
Sadel obtuvo grandes logros en su carrera de cantante lírico a nivel mundial.
A pesar de los éxitos en el ambiente lírico, nunca se apartó de la música popular.
Alfredo Sadel murió el 28 de junio de 1989.